Los resultados señalan que existe una necesidad muy importante en el manejo de las tecnologías audiovisuales y en particular de cómputo como se puede apreciar en las gráficas 10 y 10ª, en donde además del importante número de participantes que indico estar sin preparación para el manejo de estas, también se observa un número de no respuestas equivalente éste y a algo preparado; que visto de manera inversa se observa que sólo el 6% (25) de los participantes reporto estar adecuadamente preparado para el manejo del equipo de computo (ver gráfica 10) y 10% (43) para el caso del equipo audiovisual.
Respecto al medio por el cual adquirieron sus conocimientos se encontró que los cursos durante la formación académica (71, 33%) fue el medio por el cual la mayoría de los participantes adquirieron sus conocimientos en el manejo del equipo de computo, 48 (24%) por medio de cursos particulares, 36 recibieron apoyo o asesoría y 30 (15%) mediante auto aprendizaje, los cursos por parte de su lugar laboral sólo fueron mencionados por el 11% (22) de los participantes (ver gráfica 25). Así mismo el 39% (80) de los participantes indicaron haber adquirido sus conocimientos en el manejo del equipo audiovisual mediante el autoaprendizaje, 28% (57) mediante apoyo o asesoría y 22% (45) indicó haberlos adquirido durante su formación académica y únicamente 5% (10) a través de cursos en su lugar de trabajo (ver gráfica 25ª).
Estos resultados señalan la necesidad de impulsar la capacitación en el manejo de las TIC por parte de la institución en donde laboran, más aun si se toman en consideración los años transcurridos entre el egreso de sus estudios formales a la fecha, que al retomar como punto de referencia la edad media de los participantes y la edad media de egreso del nivel licenciatura existe un lapso de tiempo de aproximadamente 6 años, que en termino de las TIC resulta por demás considerable.
Así mismo, considerando que únicamente 28 (12% cómputo) y 16 (7% audiovisual) participantes reportaron haber recibido capacitación en el manejo de estas tecnologías en los últimos seis meses la propuesta anterior toma carácter de urgente (ver gráficas 26 y 27).
Por otra parte hay que destacar el marcado interés del grueso de los participantes por continuar su formación apoyados en las TIC (ver tabla 10 y 10ª). Del análisis de ambas gráficas se puede argumentar que existe la disposición suficiente para que los cursos de capacitación docente que se impartan por medio de estas modalidades sean cabalmente aprovechados por los docentes de la región.
Todo lo anterior se puede ver perfectamente reflejado en la etapa de adopción de la tecnología en que se ubicaron los participantes. Como se puede observar en la gráfica 28 y tabla 10, en donde 179 (44%) se identificaron con la etapa I que sumados a los de la etapa II constituyen el 63% de la muestra, en tanto, la suma de las etapas III a VI alcanza únicamente el 15%.